¿Has visto la aclamada película mongola “Aravt“? Se trataba de una diminuta unidad de 10 soldados, conocida como “Aravt”, dentro de las colosales fuerzas militares de Chinggis Khaan. ¿Qué tiene que ver un “Aravt” con los negocios hoy en día?

En la película "Aravt", se envió a un equipo altamente calificado de 10 personas (un "Aravt"), la unidad operativa más pequeña que opera en el ejército de Chinggis Khaan, para invitar a un médico de renombre para ayudar al Khaan. Las 10 personas demostraron humanidad a lo largo de su viaje, sacrificándose, con coraje y fortaleza, lograron regresar al campamento para informar a su comandante.

Incluso en el período del Gran Khaan, donde lideró un enorme ejército para expandir su territorio hacia uno de los imperios más grandes de la historia, no permitió que su ejército se volviera ineficaz en tamaño. El denominador más pequeño fue la unidad "Aravt", de 10 hombres, donde estos 10 hombres trabajarían y lucharían uno al lado del otro, apoyándose mutuamente de la manera más fluida posible.

El Aravt fue visto como el tamaño más efectivo que podía llevar a cabo operaciones militares de manera efectiva, con una logística manejable, y podía moverse rápida y sigilosamente cuando fuera necesario, para lograr objetivos militares o de otro tipo.

En nuestra economía moderna, también hemos visto organizaciones muy grandes que enfrentan tremendos desafíos al intentar administrar sus operaciones en muchos continentes y, posteriormente, enfrentar no solo desafíos graves, sino que algunas incluso se enfrentan a la extinción. Algunas de las marcas más importantes que hemos vivido, se han vuelto inexistentes o se han convertido en meras sombras de su antigua grandeza, y en su mayoría olvidadas.

Las grandes entidades pueden intimidar o impresionar, pero siempre es difícil de gestionar. Las civilizaciones de nuestra historia antigua nos lo han demostrado constantemente.

También hay un fenómeno creciente que es paralelo al Aravt de Chinggis Khaan, en el que equipos pequeños, profesionales y muy ajustados realizan incursiones efectivas en el mercado abarrotado y competitivo, con logística y recursos optimizados, pasando desapercibidos para competidores más grandes y más lentos.

Independientemente del tamaño de nuestro negocio, debemos modificar y ajustar nuestras operaciones en unidades efectivas que puedan administrarse mejor y, a su vez, tener una mejor influencia en el mercado despiadado. Necesitamos pensar como uno de estos soldados de comando en un “Aravt”, donde la sabiduría, la inteligencia, la organización, la fortaleza, la resistencia y el coraje están arraigados en cada uno de nosotros en estas pequeñas unidades. Piensa en pequeño, piensa de manera aerodinámica, piensa rápido, piensa con valentía.