Los noventa fueron años dorados, en los que trabajé para algunos gigantes multinacionales increíbles, desde la banca hasta la auditoría, y la vida se disparó. La música y las artes eran más simples, felices y brillantes.

Quizás las vibraciones estuvieran todas en consonancia con el universo. Conseguí crear unas obras que llegaron a miles de personas en las aulas, a miles de personas en el escenario, y me llevaron por el mundo en muchos conciertos.

Recientemente, estaba conduciendo por la carretera con la radio encendida, y una melodía familiar pasó por mis oídos, recordándome la década de 1990 nuevamente. Era “Freedom! del difunto George Michael. 90”.

De repente recordé lo increíble que era esa canción, no por la voz de George, sino por la letra. 3 líneas de la canción me llamaron la atención, y estoy seguro de que puede aprender mucho, o al menos recordar, estas ideas atemporales un tanto sinérgicas para el marketing, la gestión de personas y la sostenibilidad. En lugar de citar la letra directamente, parafrasearé las 3 líneas de la canción (escucha la canción para la letra original).

1) “El escaparatismo no hace negocio”

Con demasiada frecuencia, hemos visto empresas que ponen énfasis en cómo “lucen” sus oficinas, en lugar de lo que HACEN o cómo FUNCIONAN. Esta línea nos enseña que el escaparatismo es inútil y sin valor. Sé fiel a tu propia alma. Y para una empresa, sé fiel a tu alma corporativa. Se Auténtico. Su negocio no es más que un barniz si está recubierto de azúcar con un simple escaparate. Crecer y desarrollar sustancia real.

2) “Deseche las mentiras y sea auténtico”

A diferencia de generaciones anteriores, la Generación Z y los Millennials buscan empresas con conciencia social y auténticas para trabajar y hacer negocios. Son utilitarios, son menos conscientes de la marca y pueden cambiar fácilmente de marca. Son grandes “detectores de mentiras” humanos. Entonces, para involucrarlos y retenerlos, ya sea como empleados o clientes, su trabajo como líder o empresa es evitar las mentiras y las "verdades a medias", y ser real y auténtico.

3) “No somos dueños el uno del otro”

La lealtad del cliente es efímera, así como la lealtad del empleado es cosa de los mejores. Debe involucrar a los clientes externos que pagan tanto como también necesita involucrar a los clientes internos (empleados). Mantén a la gente cerca de ti, di la verdad, sé auténtico. Nadie te debe la vida. Nadie es su sirviente o esclavo. En lugar de disfrutar de datos, análisis y sistemas informáticos, salga y estreche la mano de sus clientes, llévelos a una discusión buena y profunda. No se trata de comer y beber, sino de relaciones genuinas y profundas. Hemos servido a clientes durante años e incluso décadas, simplemente porque ponemos nuestro corazón al descubierto con nuestros clientes y los servimos con diligencia y honestidad. Sin pelusas, solo una buena dedicación a la antigua.

Un brindis por el difunto George Michael, que tu recuerdo sea eterno y gracias por los 3 consejos eternos de tu canción.